La Real Academia Española tiene previsto incluir el término “bróker” en su vigésima tercera edición con esta acepción: Un bróker es un agente intermediario en operaciones financieras o comerciales que percibe una comisión por su intervención.

Estos profesionales del mercado de valores tienen su lugar de trabajo en las sociedades de valores y bolsa, empresas que actúan de mediadoras entre los compradores y vendedores de acciones. Existen dos tipos de compañías mediadoras: las sociedades y las agencias de valores y bolsa. Las primeras pueden actuar por cuenta propia y ajena (bróker y dealer) y pueden invertir en títulos, asegurar la suscripción de emisiones y dar créditos para la compra-venta de valores; las segundas sólo pueden actuar por cuenta ajena (bróker) y no pueden dar créditos, ni asegurar emisiones de valores.

Las tareas en una sociedad y una agencia de valores y bolsa son muy variadas. Se puede trabajar en el departamento de análisis, en la mesa de contratación, en liquidación o en gestión. El de la mesa de contratación se relaciona habitualmente con el del bróker. Es el que compra y vende acciones o títulos en tiempo real. Analiza rápidamente qué está sucediendo en el mercado bursátil a través de la información que le llega en tiempo real mediante las pantallas de los ordenadores y, en función de la evolución, compra o vende éste o aquel valor.

Es un profesional que necesita tener dotes comerciales, combinadas con conocimientos de informática a nivel de usuario e inglés. Además, ha de tener capacidad para aguantar la presión diaria, ya que ha de tomar decisiones de las que depende el dinero de sus clientes en cuestión de pocos segundos.