Una oferta pública de adquisición (OPA) es una operación por la que una o varias personas físicas o sociedades ofrecen a todos los accionistas de una compañía cotizada la compra de sus acciones, o de otros valores que permitan adquirirlas, a cambio de un precio. Aunque suele ser en efectivo, este precio también puede transferirse mediante acciones o mixto (dinero y acciones/participaciones).

Existen distintos tipos de opas según sus características y la finalidad que se busca con ellas: Las opas obligatorias se presentan por el 100% de las acciones de la compañía a un precio equitativo y no pueden estar sujetas a ninguna condición. La legislación establece determinados supuestos en los que es obligatorio lanzar una opa, como para la toma de control de una empresa o la exclusión y reducción de capital. Las voluntarias no están sujetas a requisitos legales de precio o acciones y el oferente puede establecer las condiciones que cree oportunas.

Las opas por toma de control permiten a los accionistas de la sociedad opada vender sus acciones a un precio equitativo. Se habla de opa competidora cuando la oferta afecta a valores sobre los que ya se ha presentado otra oferta pública de adquisición y cuyo plazo de adquisición aún no ha finalizado.

Las opas de exclusión permiten vender las acciones antes de que la compañía deje de cotizar en bolsa, con una contraprestación siempre dineraria.

Por último, una opa se considera “amistosa” si se presenta tras un acuerdo entre la sociedad oferente y los accionistas significativos o el Consejo de Administración de la sociedad opada. Si no es así se denominan opas “hostiles”, aunque sin prejuzgar su posible interés para los accionistas.