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La economía clandestina que permite a Irán resistir la guerra -Flash Note de Álex Fusté

La economía clandestina que permite a Irán resistir la guerra -Flash Note de Álex Fusté

Reuters ha puesto al descubierto una maquinaria financiera que conecta tres mundos: plataformas de apuestas online, su acceso a los mercados de criptomonedas, y los organismos del estado iraní sometidos a sanciones.
En dicha investigación han participado los siguientes periodistas de Reuters: Gavin Finch: periodista del equipo de investigaciones de Reuters en Londres, especializado en geopolítica, corrupción, delitos empresariales y abusos de derechos humanos. Tom Wilson: periodista de investigación de Reuters especializado en finanzas y empresas. Feras Dalatey, Denise Ajiri y Farah Master: coautores de la investigación. Así como los siguientes investigadores independientes: Rich Sanders: investigador independiente de blockchain (ayudó a identificar las conexiones con el Banco Central de Irán con la minería de bitcoin y Binance). John Wojcik: antiguo investigador sénior de amenazas en la empresa de ciberseguridad Infoblox. Y también fuentes internas y antiguos funcionarios del régimen como: Reza Gheibi: antiguo funcionario del Gobierno iraní y experiodista económico. Explicó cómo la Guardia Revolucionaria tomó el control del negocio de las apuestas y por qué su funcionamiento necesitaba la colaboración del Banco Central de Irán. Hamid Nikou: antiguo asesor político de la Guardia Revolucionaria. Y otros miembros de unidades de la IRGC. Les dejo aquí el link de la investigación: Illicit iranian gambling network helped pull off a $4 billion sanctions dodge.

La doble caja de Irán: apuestas dentro que se traducen en bitcoins fuera
En el centro de la investigación se sitúa la empresa Shelbit. Una plataforma de intercambio de criptoactivos con domicilio formal en Dubái. En los dos últimos años (desde mayo de 2024) habría procesado más de 4.000 millones de dólares. Para esconder su actividad, esta empresa sitúa a su alrededor una red de más de 2.000 páginas web de apuestas promocionadas por influencers iraníes. La clave no está en las apuestas. Está en la función financiera que cumplen para el régimen: la red permite recaudar dinero dentro de Irán y transformarlo después en activos digitales capaces de circular fuera del país.

¿Privatización en el exterior de los recursos nacionales de Irán?
Una de las piezas más inquietantes del esquema descrito en la investigación de Reuters es la minería de bitcoin. Irán utiliza electricidad producida dentro del país (generado a partir de sus enormes reservas nacionales de gas y petróleo), y con esa electricidad alimenta instalaciones de minería con las que crear nuevos bitcoins. No están vendiendo energía al extranjero, si no que el mecanismo consiste en transformar energía doméstica en un activo digital internacional. Dicho de otra manera, se produce electricidad iraní dentro del país y el valor resultante de su consumo aparece directamente fuera del sistema bancario iraní, convertido en bitcoin y listo para circular por los mercados globales. Según los investigadores citados, Shelbit habría recibido fondos de una operación iraní de minería de bitcoin. La investigación muestra que esos bitcoins habrían llegado a Shelbit (mediante monederos intermediarios) y también muestra que la plataforma mantenía conexiones directas con entidades sancionadas, direcciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria, y con el Banco Central de Irán. El circuito permitiría, por tanto, convertir un recurso público (recursos energéticos) en liquidez exterior, sin pasar por los canales bancarios ni controles convencionales.

¿Quién se beneficia finalmente de esa transformación?
Reuters no pudo demostrar que esos fondos acabaran en carteras personales de dirigentes iraníes. Pero algunos hechos sí plantean una sospecha legítima: el Tesoro estadounidense ha documentado al menos un mecanismo mediante el cual intermediarios vinculados a la Fuerza Quds (unidad de la Guardia Revolucionaria, en adelante IRGC, especializada en operaciones exteriores) utilizaron sociedades internacionales para convertir más de 100 millones de dólares relacionados con ventas de petróleo del Gobierno iraní en criptomonedas: Treasury Targets Financial Network Supporting Iran’s Military. Por tanto, la conversión de ingresos petroleros iraníes (públicos) en criptoactivos no es solamente una hipótesis.
Visto así, el sistema no solo sirve para eludir sanciones. La investigación de Reuters sugiere que también funciona como un mecanismo de extracción de riqueza nacional: unos organismos vinculados al Estado utilizan energía nacional e infraestructura pública para generar bitcoins que se canalizan hacia estructuras opacas en el extranjero. Se estaría produciendo una privatización de facto de los recursos del país. El coste queda dentro, mientras que el activo resultante quedaría fuera del alcance de los ciudadanos y del presupuesto público.


¿Por qué las apuestas son una herramienta tan útil para mover dinero?

Porque producen una corriente continua de pagos fragmentados. Miles de usuarios ingresan cantidades relativamente pequeñas a través de tarjetas y otros mecanismos vinculados al sistema de pagos iraní. El dinero entra disperso, repartido entre numerosas páginas. Esta fragmentación cumple una función decisiva: dificulta distinguir qué parte procede realmente de jugadores (y corresponde al negocio de las apuestas) y qué parte puede haber sido introducida por organismos vinculados al Estado. Después todo se concentra, se convierte en criptomonedas y se envía al exterior. El esquema convierte una actividad clandestina en una infraestructura financiera. Las apuestas son la puerta de entrada, el mercado cripto la puerta de salida. El objetivo final es mover capital.

¿Cómo puede funcionar una red así en un país donde apostar está prohibido?


Irán castiga las apuestas con prisión y, sin embargo, la red identificada por Reuters (de más de 2000 páginas web) accedía al sistema nacional de pagos, que está controlado estrechamente por el Banco Central de Irán. Por eso, varias de las fuentes que han participado en la investigación sostienen que una red de esa escala pudiera operar sin la tolerancia de sectores del aparato estatal iraní. Los investigadores mantienen que la Guardia Revolucionaria Islámica acabó tomando el control de las principales redes de apuestas del país; no para legalizarlas ni para proteger a los consumidores, sino para dominar una actividad rentable y convertirla en un canal de financiación exterior. Según los investigadores, la lógica es prohibir una actividad (persiguiendo a sus operadores), controlar dicha actividad y capturar sus beneficios. Los organismos iraníes consiguen así salvar las sanciones y la exclusión de Irán del circuito de la banca internacional; puesto que el dinero no sale directamente desde un banco iraní hacia una entidad extranjera, si no que pasa por páginas de apuestas, monederos digitales, plataformas intermedias y grandes mercados de criptomonedas. Cada paso añade distancia entre el origen y el destino.

¿Cómo describe la investigación el papel de la plataforma Shelbit?


Shelbit recibe fondos procedentes de la red de webs de apuestas, pero también interactúa con el Banco Central de Irán (ha procesado al menos 125 millones de dólares procedentes del Banco Central de Irán), y con monederos que investigadores y autoridades extranjeras han relacionado con la Guardia Revolucionaria. Shelbit no parece una casa de cambio normal. No tiene una web operativa. Los investigadores apuntan a que su función no es captar clientes, sino canalizar fondos. El mecanismo no elimina el rastro. Lo multiplica. Cuantos más intermediarios y direcciones digitales aparecen, más difícil resulta demostrar quién controla cada tramo.

¿Por qué bitcoin resulta tan útil en este engranaje?
Bitcoin puede enviarse de un monedero a otro sin que la operación pase por SWIFT, por un banco estadounidense o por una entidad corresponsal. obligada a bloquear fondos iraníes. Basta con disponer de acceso a una red de criptomonedas y, posteriormente, a una plataforma con liquidez. Las direcciones de bitcoin no muestran directamente el nombre de su propietario. Son públicas, pero se identifican mediante combinaciones alfanuméricas. Esto ofrece un grado de anonimato que resulta especialmente útil cuando el dinero pasa por varias carteras intermedias. Pero Bitcoin no es completamente anónimo: todas las transacciones quedan registradas en la blockchain y pueden rastrearse. De hecho, la investigación de Reuters se apoya precisamente en ese registro. Pero rastrear una operación y demostrar quién controla cada dirección son dos cosas distintas y ahí reside su utilidad para una red de evasión de sanciones: el movimiento es visible, pero la identidad puede quedar más oculta tras capas de monederos, intermediarios y plataformas.

¿Qué aporta la minería de bitcoin al sistema?
La minería permite crear un activo internacional a partir de un recurso doméstico. Irán dispone de energía que utiliza para alimentar equipos informáticos que generan nuevos bitcoins. De este modo, convierte electricidad producida dentro del país en un activo que se canaliza al exterior. Esto tiene una importancia estratégica. Un barril de petróleo iraní puede ser embargado, un pago bancario o una transferencia en dólares puede ser bloqueada. Un bitcoin recién minado nace fuera del sistema bancario tradicional. Según los investigadores citados por Reuters, se han identificado al menos 20 millones de dólares recibidos por Shelbit que procederían de una operación iraní de minería. Los fondos habrían pasado por monederos intermedios para dificultar la identificación de su origen. La minería convierte energía en liquidez internacional.


¿Qué papel desempeña la Guardia Revolucionaria según la investigación?

LA IRGC es, además de una fuerza militar, un conglomerado económico con presencia en infraestructuras, energía, comercio y todo tipo de actividades. Antiguos funcionarios y personas con vínculos con el aparato estatal explicaron a Reuters que, cuando una actividad financiera crece fuera del control del poder, la Guardia Revolucionaria trata de someterla. Las apuestas en línea ofrecen exactamente lo que necesita: una fuente de ingresos, una red de pagos y una conexión con el exterior. Los testimonios recogidos apuntan a que la Guardia Revolucionaria habría utilizado a influencers y figuras públicas para atraer jugadores, reforzar la legitimidad social de las páginas y ampliar el volumen de dinero captado. Reuters pudo documentar la conexión entre Shelbit, el Banco Central de Irán, entidades sancionadas, la red de apuestas y monederos vinculados a la Guardia Revolucionaria.


¿Por qué Dubái resulta tan importante?
Porque conecta Oriente Medio con las finanzas globales. Dubái combina un gran volumen de comercio, casas de cambio, mercados de criptoactivos, empresas internacionales y estructuras societarias de fácil acceso. Esa densidad de actividad legítima hace más difícil detectar qué operaciones esconden un propósito distinto. Finalmente, las autoridades de Dubái (VARA) sancionaron a Shelbit y posteriormente le ordenaron cesar sus actividades. VARA advirtió de posibles riesgos de blanqueo de capitales, financiación del terrorismo y daño a la integridad del sistema financiero de Emiratos.

Los datos revisados por Reuters indican que al menos 676 millones de dólares salieron de direcciones vinculadas a Shelbit hacia Binance desde mayo de 2024. Binance afirmó que Shelbit no tuvo una cuenta directa en la plataforma y que las operaciones fueron realizadas por usuarios asociados. Binance aseguró que investigó, congeló cuentas e informó a las autoridades cuando detectó riesgos. Sin embargo, los flujos continuaron incluso después de que un investigador alertara a Binance sobre los vínculos iraníes de Shelbit. Este punto revela una debilidad central del ecosistema: una plataforma puede aplicar controles sobre cuentas concretas, pero el dinero puede seguir entrando a través de nuevas direcciones, terceros o estructuras indirectas.


Bitcoin: una tecnología legítima convertida en el refugio de todas las redes clandestinas
Bitcoin no es responsable de la evasión de sanciones, pero su arquitectura lo convierte en el instrumento más eficaz para quienes quieren eludir controles. Permite transferir valor fuera del sistema bancario y dificulta identificar al titular real de los fondos, facilitando operaciones que la banca tradicional bloquearía. Casos como este dañan su legitimidad como activo institucional y deterioran su reputación ante bancos, fondos y supervisores. La ironía es clara: una de sus mayores virtudes (la capacidad de operar al margen del sistema), es también una de sus principales debilidades.