¿Qué ha ocurrido exactamente para causar una nueva escalada de las tensiones?

  • Un cable diplomático de Pekín llegó a Washington a última hora de la noche del viernes, con modificaciones sistemáticas del proyecto de acuerdo comercial de casi 150 páginas que han venido trabajando las partes.
  • Según tres fuentes del gobierno de EE. UU. y tres del sector privado, Lighthizer y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, se sorprendieron ante la magnitud de los cambios en el borrador. Ese cable con los cambios aumentó el riesgo de que fracasen meses de negociaciones entre los dos países.
  • Según las fuentes del sector privado: “En cada uno de los siete capítulos del borrador de acuerdo comercial, China eliminó sus compromisos de cambiar las leyes para resolver las quejas principales que causaron que Estados Unidos inicie una guerra comercial: el robo de la propiedad intelectual de los EE. UU. y los secretos comerciales; transferencias forzadas de tecnología; la política de competencia; acceso a servicios financieros; y la manipulación de la moneda.

Reacción de Trump el fin de semana

  • El presidente Donald Trump, respondió en un tweet el domingo en el que prometió aumentar los aranceles para productos chinos el viernes. Tanto Mnuchin como Lighthizer  informaron el lunes que “el retroceso chino había provocado la orden arancelaria de Trump”.
  • La eliminación del “lenguaje legal vinculante” del borrador (es decir, lo acordado sobre cambios de leyes en China) afectó directamente a la máxima prioridad de Lighthizer (Representante de Comercio de los Estados Unidos), quien considera que los cambios en las leyes chinas son esenciales para verificar el cumplimiento después de años de lo que los funcionarios de los Estados Unidos han llamado promesas de reformas vacías.
  • Lighthizer ha presionado por un régimen de cumplimiento más parecido a los que se usan para imponer sanciones económicas punitivas, como las impuestas a Corea del Norte o Irán, que un acuerdo comercial típico. “Esto socava la arquitectura central del acuerdo”, dijo una fuente con sede en Washington con conocimiento de las conversaciones.

¿Qué dice Pekín?

  • Los negociadores chinos dijeron que no podían tocar las leyes. “Cambiar cualquier ley en China requiere un conjunto único de procesos que no se pueden navegar rápidamente”, dijo un funcionario chino familiarizado con las conversaciones. El funcionario refutó la afirmación de que China estaba dando marcha atrás en sus promesas. Agregó que las demandas de los Estados Unidos se estaban volviendo más “duras” (sorprende, pues Washington había renunciado a uno de sus principales objetivos: pedir el fin de los subsidios a las empresas industriales Chinas).
  • La semana pasada, Liu les dijo a Lighthizer y Mnuchin que necesitaban confiar en China para cumplir sus promesas a través de cambios administrativos y regulatorios con el tiempo. Tanto Mnuchin como Lighthizer consideraron eso inaceptable, dada la historia de China de no cumplir con las promesas de reforma.
  • Una fuente del sector privado informado sobre las conversaciones dijo que la última ronda de negociaciones (semana pasada) había sido muy mala porque “China se volvió codiciosa”. “China se desdijo en una docena de cosas,”. “Las conversaciones fueron tan malas que la verdadera sorpresa es que Trump tardó hasta el domingo en explotar”. Esta fuente apuntó que “China todavía parece estar calculando mal con esta administración”.

¿Qué escenario se nos plantea? 

  1. Los inversores y analistas cuestionaron si el tweet de Trump era una estrategia de negociación para obtener más concesiones de China pero ahora sabemos que la respuesta de Trump no fue simplemente una estrategia de negociación. La magnitud de las revisiones en el texto/proyecto de acuerdo comercial da lugar a un contratiempo que consideramos grave.
  2. Se espera que Liu llegue a Washington el jueves durante dos días de conversaciones al límite. Dicha reunión se considera como “fundamental”. Los optimistas dicen que podría tratarse de una última ronda posible antes de un histórico acuerdo comercial. Sin embargo, ahora, los funcionarios de los EUA tienen pocas esperanzas de que Liu venga con alguna oferta que pueda volver a encarrilar las conversaciones, dijeron dos de las fuentes.
  3. Para evitar la escalada, Liu tendría que desechar los cambios propuestos en el texto de China y acordar la opción de cambiar las leyes.
  4. ¿De cuánto tiempo disponemos? Con Liu listo para llegar el jueves, y las tarifas establecidas para entrar en vigencia el viernes a las 12.01 a.m., la ventana para restaurar el acuerdo es estrecha. Washington  dijo que la escalada de tarifas afectaría a productos chinos como módems, reuters, placas de circuito, aspiradoras y muebles.
  5. Incluso Mnuchin, que ha estado más abierto a un acuerdo, y en ocasiones se enfrentó con Lighthizer, apareció en sincronía con Lighthizer en dar una respuesta contundente. Sin embargo aún deja deja abierta la posibilidad de que las nuevas tarifas se puedan evitar con una acuerdo. Una cosa está clara. Los tweets de Trump no dejan espacio para retroceder. Lighthizer dejó en claro que, a pesar de las conversaciones, “el viernes llegará la tarifa establecida”.
  6. En los próximos días, habrá una dinámica bidireccional entre los mercados y las negociaciones. La profundización de la caída del 1,7% del martes en el S&P 500 dificultaría que Trump juegue duro, aumentando las posibilidades de un acuerdo.
  7. Trump ha adoptado un enfoque característicamente abierto. China parece jugar también al hardball. Las tácticas de juego duro, y los intentos de obtener ganancias adicionales a medida que se cierran las negociaciones, no son inusuales.
  8. Nuestro caso base es que la tregua se mantiene y conseguimos algún tipo de trato, si no esta semana, en un futuro próximo (¿antes del G20 en Osaka?).
  9. Razón para la tranquilidad: Es en interés de ambas partes. Junto con la pausa de la Fed y el estímulo de China, la tregua comercial es uno de los tres pilares de la recuperación de los mercados de capitales y las expectativas de crecimiento en 2019 (especialmente en China).
  10. Si nos equivocamos, y se reanudan las hostilidades, tendremos que reducir nuestras previsiones.
     Álex Fusté, economista jefe de Andbank